Emprendimiento en tiempos de crisis
- Alex Chaves
- 22 may 2020
- 2 min de lectura
Actualizado: 23 may 2020
Si bien es cierto, los emprendimientos reservan en sí mismos algunos tipos de riesgo, el que se implementen en tiempos de crisis pueden llevarnos a percibir un mayor riesgo del que realmente existe.
A lo largo de la historia de la humanidad han existido esos dos factores: la necesidad de iniciar una nueva forma de hacer las cosas y también la crisis.
¿Es realmente cierto que la crisis afecta negativamente las nuevas formas de hacer las cosas frenando de forma contundente la innovación y la creatividad?
Pues realmente, al revisar nuestra historia podemos ver como, mas bien, la crisis ha servido de potenciador para la creatividad, la innovación y el desarrollo de la competitividad; por poner algunos ejemplos sencillos: el hombre vió respondida su necesidad de transporte al inventar la rueda, el hombre dió un giró inesperado a su siguiente historia al descubrir el fuego, la electricidad, la aviación, el motor de combustión interna, la robotización y más recientemente el internet.
Si analizamos cada uno de estos casos, vemos como descubrimientos o inventos nacen en respuesta a una necesidad humana, por dominio o por confort. Hoy día, vemos como a nivel planetario estamos sumidos en una crisis de origen sanitaria pero que impacta diferentes aspectos y escenarios de la vida humana como la conocíamos.
La crisis crea oportunidad, oportunidad de analizar y replantearnos como hemos hecho las cosas hasta el momento, y salidos de la zona de confort del modus vivendi que teníamos arraigado, debemos reinventar nuestra formas de comportamiento, trabajo y sustento.
Y aquí en este punto es donde las palabras del gran evolucionista Charles Darwin toman mas sentido que nunca: evoluciona quién se adapta, y más allá de adaptarse al menos para la especie humana, es como le damos estructura a un nuevo entorno social con hábitos y comportamientos diferentes a los acostumbrado.
El emprendimiento es una forma de evolución social y de adaptación a esos cambios. Posterior a la revolución industrial y muy arraigado en el pensamiento de los Babygoomers, el nirvana de la vida de una persona era conseguir un empleo, con horario y salario establecido, donde se laboraría por décadas hasta la tan ansiada jubilación.
Hoy los tiempos, las formas de trabajo y últimamente la crisis, han llevado a la sociedad al replanteamiento de muchos paradigmas heredados de las generaciones anteriores y han puesto en evidencia la necesidad de evolucionar, no tanto físicamente (como lo hicieron las especies descritas por Darwin) sino en la esfera filosófica y psicológicamente.
¿Cómo hacerlo? ¿Qué hacer con ésto para que funcione? Las mismas interrogantes que tuvieron nuestros antepasado con el fuego, con la rueda y muchos otros; existen los medios y metodología para desarrollar esas ideas, esos incipientes intentos de nuevas formas de negocios que han sido descritas por varios estudiosos del tema y que son adaptables a la realidad contemporánea.
Es nuestra responsabilidad hoy día, investirnos del valor necesario para echar a andar esas ideas y que se conviertan en realidades, aprovechando los recursos que hoy tenemos producto de dos mil años de experiencia sobre el planeta, para que en el futuro las generaciones venideras tengan una masa mayor de conocimiento y experiencia más amplia que les ayude a salir avante con la vida que les corresponda vivir sobre la Tierra.
¡Ánimo y a trabajar en la soluciones!

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